Un campo de girasoles en Escocia convierte 14 acres en un mar amarillo
Un campo de girasoles en Escocia ha transformado 14 acres de Balgone Estate en un enorme paisaje dorado abierto al público durante agosto. Los visitantes pueden recorrer sus senderos, cortar sus propias flores y participar en una iniciativa que destina parte de las ventas a la investigación sobre tumores cerebrales.
pocos kilómetros de North Berwick, en East Lothian, Balgone Estate vuelve a teñirse de amarillo este verano. La finca ha abierto una nueva edición de su Sunflower Trail, una experiencia que permite caminar entre extensos campos de girasoles, descubrir rincones preparados para fotografías y llevarse flores recién cortadas. La iniciativa nació en 2023 y, tras la buena respuesta del público, se ha convertido en una cita anual. En 2026, el recorrido permanecerá abierto durante buena parte de agosto.
Mar amarillo
El recorrido ocupa 14 acres, algo más de cinco hectáreas, cubiertas de girasoles. Los caminos serpentean entre las flores y han sido diseñados de forma que, vistos desde el aire, dibujan incluso la silueta de un girasol.
El proyecto demuestra cómo una actividad agrícola puede adquirir otros usos sin perder su conexión con el entorno rural.
Los visitantes pueden dedicar entre 45 minutos y una hora a recorrer el sendero, aunque la finca ofrece además sesiones especiales al atardecer, actividades fotográficas y alquiler privado del campo. También se organizan propuestas como yoga y pilates entre los girasoles.
La experiencia permite además cortar flores y llevárselas a casa. A ello se suman puestos de comida, productos de la propia finca y actividades familiares, entre ellas espacios de juego, animales y propuestas dirigidas a los más pequeños.
El paisaje se encuentra a unos 35 minutos de Edimburgo y a alrededor de hora y media de Glasgow. La finca aprovecha así unas semanas concretas de floración para convertir una explotación rural en un espacio de encuentro y contacto directo con la naturaleza.
Flores solidarias
La iniciativa tiene además un componente benéfico. El 10% de los ingresos procedentes de la venta de girasoles se destina directamente a investigación sobre tumores cerebrales, de manera que cada flor cortada contribuye también a una causa sanitaria.
El proyecto demuestra cómo una actividad agrícola puede adquirir otros usos sin perder su conexión con el entorno rural. Durante unas semanas, los campos se convierten en espacio de ocio, fotografía, ejercicio al aire libre y convivencia familiar.
Cuando termina la floración, Balgone Estate vuelve a transformarse. Con la llegada del otoño, la finca cambia los girasoles por otro de sus grandes atractivos estacionales: un extenso campo de calabazas, considerado entre los mayores de Escocia.
Mientras tanto, agosto pertenece a los girasoles. Miles de flores convierten durante unas semanas el paisaje escocés en un enorme mar amarillo y, al mismo tiempo, ayudan a recaudar fondos para que la investigación médica siga avanzando.
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